Las tres operadoras de telefonía móvil más importantes del país cuentan a partir de ayer con un expediente sancionador abierto por la Comisión Nacional de Competencia (CNC) por la infracción de las normas. El pasado mes de marzo, decidieron aumentar los precios tras la prohibición del redondeo y la obligación de la tarificación por segundos. Desde entonces, los usuarios de Movistar, Orange y Vodafone notaron un notable incremento que en las tarifas prepago (tarjeta) llegó hasta el 25 por ciento, mientras que en el pospago no llegó al 5 por ciento, informó «OTR/Press».
Ante esta situación, la OCU ya tramitó una denuncia en la que solicitaba la suspensión cautelar de la subida de tarifas, ya que respondía a un acuerdo de las tres operadoras contrario a las leyes vigentes de competencia y con los consumidores como principales perjudicados. Asimismo, su lucha contra esta conducta no quedó ahí, sino que el pasado mes de septiembre el presidente de la OCU, José María Múgica, pedía a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) que no se quedara tan sólo con la denuncia, sino que actuara ante la situación.
En su defensa, las operadoras alegaron para justificar su decisión que la nueva tarificación por segundos en lugar de minutos aumentaba los costes del servicio. Sin embargo, sobre esto existe cierto desacuerdo, ya que desde la OCU aseguran, basándose en los informes de la CMT, que estos costes se han reducido hasta en un 57 por ciento. Además, también consideran que la subida de precios fue injustificada porque la mayoría de las llamadas que realizan los usuarios son dentro de la misma red, por lo que son más baratas, y por la reducción de precios de interconexión aplicada recientemente por la CMT, que niega la relación entre los costes del servicio y la subida de las tarifas.
Si bien los costes del servicio no aumentaron con la nueva tarificación, las operadoras dejaron de obtener los millonarios ingresos que producía el redondeo. Sobre esto, el año 2005 es significativo, ya que, según datos de la CMT, los ingresos obtenidos a causa del redondeo alcanzaron los 1.028 millones de euros, de los que más de la mitad correspondieron a Movistar (628,6 millones), mientras que Vodafone registró 362,4 millones y Orange, 217,4 millones.
Sin embargo, dichas operadoras no han dejado de ingresar estas cantidades por el redondeo, sino que con el aumento del 25% del establecimiento de llamada recuperan el 60% de lo que facturaban por el redondeo. Además, de seguir adelante el expediente sancionador, se enfrentarían a multas millonarias por su conducta, que podrían ascender a cifras equivalentes al 10% de su facturación anual.
En declaraciones las operadoras insistieron ayer en que no hubo concertación de precios. Telefónica, que preside César Alierta, dijo que mantienen la misma postura que dijeron en febrero cuando anunciaron los precios a partir del 1 de marzo.