Apple ha recibido como un jarro de agua fría los síntomas de recesión económica en EEUU. Después de un año sembrado de éxitos, entre ellos las abultadas ventas de un producto estrella como el iPhone, el gigante informático augura tiempos difíciles para el consumo.
El primer signo ya se ha dejado notar en su anuncio de previsión de beneficios. La compañía ha preferido cautela de cara al futuro, una actitud que los analistas han recibido con preocupación ante la posibilidad de que la crisis estadounidense pueda afectar sus ventas.
Por otra parte ha presentado decepcionantes ventas del reproductor iPod en la temporada de Navidad y ha pronosticado ganancias para el segundo trimestre por debajo de las expectativas, de unos 6.800 millones de dólares (4.659 millones de euros).
Su consejero delegado, Steve Jobs, prefiere centrarse en otra cara del prisma, por lo que ha resaltado la importancia de los lanzamientos previstos para 2008, el MacBook Air, el Mac Pro y el servicio iTunes para alquiler de películas.
También ha puesto énfasis en el récord de beneficios logrado en el primer ejercicio fiscal. La compañía se ha embolsado hasta 1.581 millones de dólares (unos 1.080 millones de euros), un 57,4% más que en el mismo periodo del ejercicio precedente gracias en gran parte al incremento de las ventas de equipos Mac.
Los inversores estadounidenses ven la situación desde otra óptica y temen que Apple sea incapaz de mantener esta progresión. Sin su confianza en la Bolsa, las acciones de la tecnológica se llegaron a desplomar este miércoles hasta un 12%.
Su caída no ha venido sola, sino con la compañía de otra empresa del sector tecnológico. El fabricante de móviles Motorola también ha decepcionado en el Nasdaq con unas previsiones con pérdidas para este trimestre y ha llegado a precipitarse hasta un 16% en un parqué que mira con creciente nerviosismo el lastre de la crisis en los bolsillos de los ciudadanos.
El CES de Las Vegas ha echado el cierre, pero ha dejado un reguero de rumores entrorno a ambos formatos que no han hecho más que recrudecer las hostilidades. Toshiba juega la baza del precio, mientras que Sony esgrime el apoyo mayoritario de la industria audiovisual (y geek)
Los chicos investigadores de la Escena del Crimen de Las Vegas se las van a ver para recomponer las pruebas del asesinato. Sobre todo, porque aún no hay cadáver, por mucho que algunos se han aprestado a defenestrar a las huestes de Toshiba y la rama del DH DVD en la batalla por la alta definición.
El caso es que durante la pasada feria de la electrónica de consumo (CES) se ha extendido el rumor (aventados por la maquinaria marketiniana de su rival Sony que explota a conciencia el indudable atractivo que poseen sus productos de por sí solo rivalizados por los diseños exclusivos de Apple) de que Toshiba y sus socios Microsoft, Paramount o Universal tiraban la toalla en esta contienda en la que se enfrentan El Padrino a Spiderman e Indiana Jones a Shrek. Y es que hubo un par de indicios que así lo hacía presagiar, esto es, que Microsoft siga sin anunciar una Xbox con lector HD DVD interno de serie como sí lleva un Blu-Ray Disc las PS3 de Sony, o que la quinta Major de Holywood en discordia, WarnerBros, se decantara finalmente por Blu-ray.
Y es que tanto los estudios de Metro-Goldwyn-Mayer y Twentieth Century Fox como los de Walt Disney y (desde luego) Sony Pictures ya habían optado por el formato Blu-Ray, mientras que sólo Universal Pictures y Paramount Pictures están del lado del HD-DVD (bueno, y otras menores como Dreamworks y ColumbiaTriStar).
La toma de decisión de WarnerBros, que deja a la balanza inclinada de manera irreversible, abre también un interesante debate en el mercado de las consolas de videojuegos, donde la PS3 aparece ahora como la vencedora segura, y la decisión (tan criticada en su momento) de retrasar tanto su lanzamiento para poder incluirle los reproductores Blu-Ray se ve ahora como un gran acierto.
Mientras que la Xbox 360, que apoya al HD-DVD se las verá difíciles si comienzan a faltarle «socios». ¿Se venderá la Xbox 3 con Blu-Ray como se ha insinuado en la blogosfera estos días?
La adquisición y las reparaciones de los aparatos electrónicos fue en 2007 uno de los sectores con mayor número de reclamaciones por parte de los consumidores, según un estudio realizado por la Federación de consumidores en Acción (Facua). No obstante, el ranking lo encabezan, por décimo año seguido, las irregularidades en telecomunicaciones, que suponen el 23 por ciento de las consultas. Estos son algunos de los datos recogidos en el informe ¿Qué denuncian los consumidores? presentado este miércoles en Sevilla. Se han analizado las 27.682 consultas y reclamaciones atendidas a través del teléfono, la web de Facua o en las oficinas territoriales distribuidas por dieciséis provincias de ocho comunidades autónomas.
El portavoz de la entidad, Rubén Sánchez, destacó el incremento de las denuncias relacionadas con la compra y reparación de equipos electrónicos y electrodomésticos, un sector que por vez primera se sitúa entre los primeros puestos y que ya representa el 8,8 por ciento del total. La mayor parte de estas reclamaciones se centran en el incumplimiento de la regulación sobre la garantía del producto, especialmente en cuanto a la demora «excesivas» en las reparaciones y la negativa a sustituir el producto tras ser mal reparado. Sánchez subrayó que, por décimo año consecutivo, la mayoría de las demandas (de un total de 5.406) se refieran al sector de las telecomunicaciones. Según el informe, las quejas por telefonía móvil superan a las de fija y el acceso a Internet mediante ADSL y cable juntas.
La Televisión Digital Terrestre (TDT) sigue aún en pañelas, con una cobertura que apenas se dá en el 26% de los hogares españoles, a pesar de la importante venta de sintonizadores. Según los últimos datos facilitados por Impulsa TDT, se han superado los 7,4 millones de aparatos vendidos, con una cuota de pantalla del 9,5%.
Pero ahora lo que se debate es la posibilidad de usar las licencias de emisión en TDT otorgadas a los distintos medios de comunicación para hacer canales de pago, como en su día hizo Canal + en analógico.
Este modelo de negocio no es nuevo. Todos nos acordamos de los molestos bocadillos que, sin venir a cuento, hacían que el presentador de turno soltara un ‘¡wap, wap!’, mientras un pequeño rótulo de publicidad advertía que se trataba de la promoción de Quiero TV, que salía al mercado de la televisión poco antes de cambiar de siglo y de milenio.
Quiero TV fue la primera apuesta en serio por la TDT, participado en su mayoría por la empresa Retevisión (Grupo Auna), y era de pago. El concurso convocado por el Gobierno para la obtención de las licencias no fue difícil de ganar, ya que fueron los únicos en presentarse.
A pesar de no ser la única que emitía en TDT, con otras cadenas en este caso en abierto como Quiero Madrid, la Otra (segundo canal de Telemadrid) y Onda 6 (participada por el grupo Vocento y que operaba también en la comunidad de Madrid), pronto empezó a surtir efecto la tremenda campaña publicitaria, con sus muñequitos amarillos parecidos a los pelochos y los dichoso bocadillos. En Navidad de 2000, Quiero TV llegó a tener más de 200.000 suscriptores.
Sin embargo, quebró dos años después de comenzar sus emisiones, el 15 de noviembre de 1999, tras 900 millones de euros invertidos y otros 400 millones perdidos. Las causas pudieron ser muy variadas: falta de unidad entre el accionariado, expectativas demasiado optimistas, intereses políticos, gastos descontrolados, etc. Pero aquellos eran años para el satélite, cuando se peleaban por el dominio de la televisión de pago las dos únicas plataformas digitales en este soporte, Vía Digital y Canal Satélite Digital. Una competencia muy dificil de superar para una nueva forma de emitir televisión.
Paradojas de la vida, la unión de éstas en Digital + es la misma que ahora lucha por su supervivencia ante la amenaza de la TDT, negociando con Telefónica y su Trio + y con Orange acuerdos de emisión. Mientras tanto, Jaume Roures, presidente de Mediapro, habla de emitir los derechos del fútbol y de la Fórmula 1 a través de una TDT de pago, y ONO se rasga las vestiduras y exige a la CMT la convocatoria de un nuevo concurso si la TDT incluye contenidos de pago.
El representante español de la gala de Eurovisión 2008, que tendrá lugar el 24 de mayo, se podrá elegir a partir de ahora a través del portal de internet Myspace, para conseguir «una mayor participación a través de este canal», según el director de TVE, Javier Pons.
El público podrá ver los perfiles y canciones de los candidatos y votar a través de internet. En cuanto a los participantes, podrán colgar en la web sus canciones para acceder a la selección, y los requisitos son: ser español, residir desde hace dos años en España y presentar un perfil, una canción inédita y un vídeo de presentación.
Las cinco canciones más votadas a través de internet pasarán a una final televisiva, junto con otras cinco elegidas por un comité de expertos, para complementar con criterios «puramente musicales», aseguró Lloret.
El público votará el ganador que representará a España entre estos diez candidatos elegidos por teléfono o por SMS, en un programa de RTVE que tendrá lugar el 1 de marzo.
Rosalía Lloret señaló que «intentan que sea un proceso lo más amplio y abierto posible» y que la página estará abierta desde hoy hasta el 10 de febrero.