Internet ya forma parte de las vidas del 44 por ciento de la población española, porcentaje que se ha incrementado siete puntos desde el año 2005. Más datos significativos: el número de hogares con conexión a la Red se ha incrementado en diez puntos desde entonces, del 31 por ciento al 41 por ciento en 2008; y el ADSL continúa siendo el tipo de conexión favorito de los internautas, con un 71 por ciento (61 en 2005), seguido por la red de cable, el segundo en la lista con un 11,7 por ciento.
Con respecto al uso de otros medios de información y ocio, internet ha ganado puntos con respecto a 2005, pero dista aún mucho de ser mayoritario. Así, un 27 por ciento de los españoles afirman que el tiempo que dedican a ver la televisión ha disminuido desde que utilizan internet, y un 17, 6 por ciento dicen leer menos periódicos en papel. En total, seis puntos más que lo medido en 2005. Con todo, seis de cada diez encuestados todavía se declaran «fieles» a las versiones impresas de sus diarios preferidos, sobre todo porque consideran «más fácil» leer en papel.
También el hábito de lectura ha disminuido en general, ya que el número de personas que dedican menos tiempo a leer ha pasado del 13,9 por ciento de 2005, al 20.9 actual. Una tendencia parecida, aunque con un alcance menor, también se da en aquellas actividades asociadas a las relaciones personales, como estar con la familia o los amigos, ambas situadas por encima del 9 por ciento.
Todos estos datos están recogidos en el «Segundo estudio sobre Internet en España», presentado ayer y elaborado por la Fundación BBVA, que publicó el primero en 2005. El informe refleja también que la brecha digital entre internautas mujeres (43 por ciento) y hombres (53) disminuye. Sin embargo, esta diferencia no sólo se da en el aspecto cuantitativo: los varones utilizan más los servicios de descarga de música, vídeos y películas, así como los juegos en red, las gestiones bancarias y el comercio electrónico. También continúa la brecha digital entre jóvenes y mayores, ya que seis de cada diez internautas son menores de 36 años. Un dato llamativo: hay un 17 por ciento de menores de 35 años que todavía no se han estrenado en internet.
El precio no importa mucho.
El primer obstáculo para no ser internauta (el 55 por ciento de la población) es porque no les interesa (49 por ciento), no les resulta útil (34), no tienen ordenador (22), es muy complicado (12,5) o, simplemente, no tienen tiempo (19,9) o no saben bien qué es internet (13,9). En el último lugar de esta clasificación de barreras se sitúa el factor precio (6,7).
La descarga de música es la práctica predilecta para la mayoría de los internautas (53). Después prefieren bajarse películas y vídeos (44), escuchar la radio (24) y jugar «on line» (21). Las descargas de ocio han aumentado mucho desde 2005, desde el 53 al 63 por ciento. Internet se consolida como canal de entretenimiento.
Viajes, entradas e informática.
En cuanto a las actividades más frecuentes, la reinas continúan siendo el correo electrónico (lo utilizan el 88 por ciento) y la búsqueda de información (82). El «messenger» (47) es territorio joven: cuatro de cada diez son menores de 25 años; tres de cada diez tienen entre 26 y 35.
Pese a la rapidez, la comodidad y el ahorro de tiempo, todavía no han cuajado entre los internautas españoles actividades como las gestiones bancarias (25 por ciento), los trámites con la Administración Pública (20) y las compras «on line» (20).
Esta última acción, sin embargo, ha crecido siete puntos respecto a 2005 (del 16 al 23 por ciento). Los productos y servicios relacionados con viajes se sitúan en cabeza de las compras virtuales gracias a la venta de billetes de transporte y a las reservas de alojamientos. Les siguen las adquisiciones de entradas para espectáculos y las de material y equipamiento informático.
Algo menos de la mitad de los usuarios de internet aún no conocen los trámites facilitados por las administraciones electrónicas, ya sea del ayuntamiento, la comunidad autónoma o la administración central. Sólo un tercio de los internautas han conectado al menos una vez con alguna de ellas, y sólo un 20 por ciento han cerrado algún trámite.
Seguridad y comodidad.
La mayoría de los españoles todavía prefieren personarse en las oficinas que realizar gestiones «on line» (34). Esto no ha variado desde el primer estudio sobre internet de la Fundación BBVA. ¿Las razones? Pues que les da más seguridad porque salen de la oficina con el documento que confirma la operación. Y también por el trato y el asesoramiento que reciben. La libertad de horario y el ahorro de tiempo son los principales tirones para los que sí visitan las oficinas virtuales.
La misma ventaja de flexibilidad horaria es percibida como principal punto a favor para los usuarios de banca por internet. Éstos son la cuarta parte de los internautas (el crecimiento es de cuatro puntos respecto a 2005). Las reticencias a este canal vienen por la preocupación al robo de información bancaria y, una vez más, por la seguridad que da tener el resguardo o documento que confirma el trámite. Las gestiones más utilizadas son la consulta de saldo y movimientos de la cuenta (94 por ciento), la realización de transferencias (63), el pago de impuestos y facturas (46), la recarga de móviles (17), la adquisición o venta de activos financieros (11) y la contratación de préstamos (6).