Cenatic ha presentado de manera formal el estado de la industria del software libre en España y un Observatorio dedicado a hacer seguimiento y análisis del desarrollo de esta tecnología que cuenta cada vez con más aceptación.
España se convierte así es uno de los países que más impulsa este tipo de software sobre todo en las administraciones públicas y las pequeñas y medianas empresas.
Sebastián Muriel, director general de Red.es, se mostraba satisfecho con la inversión del Gobierno, 3 millones de euros, y la ubicación del centro en Almendralejo: “Se crean sedes y centros que buscan la excelencia para tener conocimiento distribuido y que el desarrollo sea a nivel estatal”.
El propio Secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros dejó muy claras las intenciones de este centro de reciente nacimiento: “Que cualquier persona conozca las bondades del software libre igual que conoce las del propietario. Se quiere impulsar y hacer realidad la neutralidad tecnológica”.
Carolina Grau, directora general de CENATIC, propuso una migración de infraestructuras de software propietario a libre y mostró una serie de proyectos que invitan a cambiar la manera de gestión en muchas empresas y administraciones. En este último ámbito se destacó la labor de Extremadura y Andalucía.
Uno de los objetivos de cara al futuro más próximo de este centro será el impulso de la web 2.0 “ya que un 58% de los internautas de todo el mundo participan en una red social, un 43,2% en el caso de España. Además, un 78% de los consumidores españoles consideran que las opiniones de otros usuarios a través de blogs son la información más fiable”.
La necesidad aguza el ingenio. Las cuatro grandes discográficas lanzarán a final de año un nuevo soporte para su música: las diminutas tarjetas de memoria microSD, esas que se utilizan sobre todo en teléfonos móviles y reproductores digitales. El producto se llama slotMusic. Universal Music, Sony BMG, Warner Music y EMI han escogido como socio a la compañía de tarjetas SanDisk (empresa creadora de este formato), por ahora en exclusiva, aunque también se irá abriendo a otros fabricantes
Con la idea intentar que la gente vuelva a comprar álbumes completos, las canciones tendrán el formato MP3 con mayor calidad (320 kbps) que la que se compra por descarga en internet, y no estarán sujetas a DRM. Es decir, que los usuarios podrán escuchar los temas de la tarjeta en cualquier dispositivo compatible con el soporte y copiarlos en un CD. El producto viene con un adaptador para descargarlas en el disco duro del PC a través del USB. Así que la comodidad de insertar la tarjeta en el teléfono móvil y que empiece a sonar la música se traslada también a cualquier ordenador con USB.
Las tarjetas tendrán 1 Gb de capacidad. En ellas, además, vendrán contenidos extra (vídeos, fotos…) relacionados con el grupo musical. El usuario también podrá utilizarlas para almacenar sus propios archivos, por ejemplo otros temas musicales o un documento de Word. Una vez copiadas al ordenador, es posible borrar las canciones para dejar sitio a otros ficheros.
De momento, no se sabe qué artistas estrenarán este nuevo soporte ni la fecha exacta de comercialización. Tampoco se sabe cuánto costará. Aunque se dice, se cuenta, se rumorea que estaría entre los 7 y 10 dólares, según informa «The New York Times». Un precio similar a lo que cuesta hoy una tarjeta de ese tipo y con esa capacidad, y que no incluye la música. SanDisk trabaja ya en una tecnología que permita que las tarjetas incluyan fragmentos de canciones con la opción de desbloquearlas para después comprarlas enteras.
Lo que es seguro es que las slotMusic se venderán en Estados Unidos a través de los establecimientos Best Buy y Wal-Mart y por internet. Luego llegarán a Europa, aunque no se sabe cuándo.
¿Conseguirá este nuevo formato hacerse un hueco en el mercado? Quizá no convenza a los acostumbrados a descargarse de internet con unos clics las canciones en cualquier momento y desde casa. Pero sí a aquellos menos familiarizados con servicios como iTunes y que ven más fácil eso de tener un soporte físico que, simplemente, se introduce en un dispositivo y comienza a funcionar.