El acceso a Internet a través del teléfono móvil, la llamada banda ancha móvil, ya representa el 10% de las conexiones de banda ancha en España, según ha señalado la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT).
Este tipo de acceso crece a un ritmo anual del 50%. Pese a este crecimiento tan sumamente rápido, el presidente de la CMT, Reinaldo Rodríguez, considera que aún es demasiado pronto para que se le considere un producto “sustitutivo” de la banda ancha fija, pues aún existen muchas diferencias entre estos dos servicios.
La oferta de banda ancha móvil tiene precios superiores a las ofertas de ADSL y cable, una velocidad nominal inferior e incluye limitaciones de datos y tiempo en el consumo por lo que a ojos de Rodríguez aún es muy pronto para que sean susceptibles de un mismo análisis de mercado.
El presidente del órgano regulador de las telecomunicaciones considera que la banda ancha puede llegar a incluirse en la próxima revisión de sus estudios, que se realizará dentro de dos años.
Mantenimiento de las inversiones.
Por otro lado, Reinaldo Rodríguez ha descartado que la crisis económica pueda llegar a provocar un ajuste en la política inversora de las operadoras, que elaboran sus planes a largo plazo, a pesar de que las perspectivas actuales no sean “especialmente optimistas”.
“Hay un factor estratégico (en las inversiones) que puede ser atemperado por la crisis, pero no va a ser decisivo”, descartó el presidente del regulador durante un encuentro informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie).
Un grupo de investigadores vinculado a la Universidad de Toronto, Citizen Lab, ha desvelado que la empresa eBay, el famoso portal de subastas en la Red propietario de Skype, también se ha plegado a la censura que impone el Gobierno chino. Y es que el régimen comunista está aprovechando las nuevas tecnologías para espiar las comunicaciones de sus ciudadanos y ficharles en un archivo donde se almacenan todos aquellos mensajes considerados peligrosos.
El mes pasado, Citizen Lab descubrió la existencia de ocho grandes servidores informáticos que guardan más de un millón de mensajes censurados por contener términos prohibidos como democracia, independencia de Taiwán, Tíbet, Falun Gong o Partido Comunista. Tal y como consta en un informe publicado en la web de Information Warfare Monitor, en sólo dos meses se archivaron 166.000 mensajes de 44.000 usuarios chinos de Skype, cuyas direcciones de Internet y nombres también habían sido fichados.
Todos ellos habían utilizado la versión china de Skype, que en este país es suministrada por el Grupo TOM, un consorcio de las telecomunicaciones creado por grandes compañías de Hong Kong. Al parecer, este socio chino de Skype, que contaba con 69 millones de clientes habría permitido que el régimen de Pekín estuviera al corriente de sus conversaciones, convirtiéndose en una especie de gran hermano cibernético.
«Es de conocimiento público que la censura existe en China y que el Gobierno supervisa desde hace años las comunicaciones dentro del país o hacia el extranjero», se justificó el presidente de Skype, Josh Silverman, quien explicó que «TOM tuvo que cumplir las leyes en vigor y estaba previsto que un filtro impidiera la difusión de ciertas palabras o comunicaciones inaceptables».