La radio a la carta por excelencia en Internet, Last.fm, ha anunciado hoy a través de su blog una mala noticia para todos los usuarios que no vivan en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Y es que en breve, la emisora 2.0 empezará a cobrar tres dólares al mes a todos los radioyentes que no vivan en los países arriba mencionados.
De «un pequeño cambio en su modus operandi» califican desde Last.fm a esta controvertida novedad que ya ha empezado a suscitar las primeras reacciones (y críticas). «La suscripción será de tres dólares al mes, aunque todos los usuarios tendrán acceso a un listado de 30 canciones completamente gratis», argumenta Richard Jones en el blog.
Superviviencia en tiempos de crisisPese a comentarios del tipo «La inicitaiva apesta, aunque a mi no me afecte» (es de los más suaves que pueden leerse bajo el post con el anuncio), desde Last.fm están convencidos del éxito de una arriesgada apuesta que huele supervivencia comercial en estos tiempos de crisis. «Esperamos que la gente se suscriba y siga escuchando la radio. El resto de herramientas de nuestro portal (recomendaciones, vídeos, biografías, chats) seguirán siendo gratis en todos los países», esgrimen comoargumento de defensa.
Aún está por ver la reacción de los 30 millones de usuarios que Last.fm tiene en todo el mundo y que, hasta ahora, tenían acceso ilimitado y gratuito a un universo musical a la carta digno de envidia.
El número de internautas sigue creciendo imparable en nuestro país, a pesar de los altos precios y lenta penetración de la banda ancha. Actualmente, 22 millones de españoles mayores de 15 años navegan habitualmente. Además, a pesar de la crisis, el tercer trimestre de 2008 fue en el que más gastamos en esta materia.
El XXI oleada del ‘Panel de Hogares’, elaborado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información analiza, refleja que los ciudadanos españoles con más de 10 años ya están cerca de alcanzar los 24 millones de internautas –23,7 millones en total–.
Considerando a los ciudadanos de quince y más años, el indicador se sitúa en 22 millones, más de la mitad de la población, lo que supone un incremento interanual del 10 por ciento.
Además, seis de cada diez hogares dispone de ordenador personal, al tiempo que el uso del ordenador portátil aumenta y a lo largo de este trimestre ya está a disposición de uno de cada cinco individuos de más de 15 años. En cuanto a la televisión de pago, está presente en uno de cada cuatro hogares españoles y su penetración registra un incremento interanual del 16 por ciento.
El estudio señala que nueve de cada diez usuarios de la Red considera que el servicio TIC es “altamente satisfactorio” respecto a sus expectativas. Asimismo, aumenta la percepción de que lo utilizan igual o más que antes (ocho de cada diez) y se mantiene como medio fácil o muy fácil de usar (nueve de cada diez).
ELEVADO GASTO.
El gasto total de los hogares españoles en servicios TIC (telefonía fija, telefonía móvil, Internet y la televisión de pago) se sitúa en 22.188 millones de euros durante un periodo de casi dos años.
El periodo de gasto analizado incluye facturas recogidas desde 2007 hasta el tercer trimestre de 2008. A lo largo de este tramo, los españoles invirtieron una mayor cantidad de dinero en los servicios de telefonía móvil –9.716 millones de euros–, seguidos de la telefonía fija –7.130 millones–, Internet –3.223 millones de euros– y la televisión de pago –2.119 millones–.
A pesar de la actual crisis, el tercer trimestre de 2008 (último periodo analizado) registra los niveles más alto de gastos en este espacio de tiempo. En total, los españoles pagaron 3.421 millones de euros en los citados tres meses, 177 millones más que en el mismo periodo del año anterior –un 5,5 por ciento de incremento respecto al año anterior–.
La telefonía móvil –que vuelve a ser el sector que más coste supone para los ciudadanos– supone cinco de cada diez euros del gasto total en este trimestre, mientras que tres de cada diez euros van destinados a la telefonía fija.
Vuelos low cost, ordenadores low cost, coches low cost, ahora la tendencia de lo barato llega a las consolas de los videojuegos. El mayor fabricante de chips para móviles, la norteamericana Qualcomm, y la fábrica brasileña de Manaos Tectoy ponen en el mercado la consola Zeebo.
La originalidad de este nuevo aparato de videojuegos es que está pensado para ser vendido en los países en desarrollo, concretamente en Brasil, India, China y Rusia, donde los promotores ven un nicho de mercado de 800 millones de jóvenes dispuestos a jugar con algo más barato que las actuales consolas.
El precio es el principal gancho de Zeebo, que costará 199 dólares en Brasil, una tercera parte de la actual Wii y la PS3. Además, llevará incluidos cuatro juegos -Action Hero 3D, Treino Cerebral, Prey Evil y Quake- todos traducidos al portugués.
La tecnología la pone la multinacional Qualcomm (el 47% de la empresa); de esta forma diversifica su negocio y aprovecha sus conocimientos en la fabricación de chips para teléfonos móviles. La consola Zeebo incorpora sus procesadores, tarjetas gráficas, software en general y las conexiones 3G.
Otra singularidad de la Zeebo es que no tiene ranuras para CD, DVD ni cartuchos. Los juegos hay que descargarlos de la Red con una conexión 3G.
En principio, la descarga de títulos costará unos 12 dólares y en el catálogo ya hay unos 50 para escoger. No incluyen juegos exclusivos de otras plataformas, pero sí de gran éxito como FIFA 2009.
Ese precio de los 12 dólares se supone, según los impulsores, será un freno para las descargas de juegos piratas, ya que suelen cobrar unos 10 dólares.
La consola -que fue presentada el lunes en San Francisco en una conferencia de desarrolladores de juegos-, basta con conectarse a la televisión y a una toma eléctrica para que se ponga en marcha. El principal inconveniente de todo el proyecto es que la tienda física se ha sustituido por la conexión 3G y ésta no existe en todos los rincones del mundo y mucho menos en los países donde se lanzará la consola.
La Zeebo empezará a venderse en mayo en Brasil, a final de año en México; en 2010 en India y Rusia y en 2011 en China.
Google ha anunciado dos mejoras en su motor de búsqueda que orientan el buscador hacia la web 3.0 o web semántica.
La primera es una nueva tecnología que se ha instalado para mejorar las propuestas relacionadas con las búsquedas de información que aparecen en la parte inferior de la página. La nueva aplicación amplía las búsquedas relacionadas hacia los conceptos relacionados dentro del término de búsqueda. Es decir que entramos en lo que se conoce como búsqueda semántica, que no trata de buscar palabras, sino conceptos e ideas.
La segunda mejora tiene que ver con la prolongación de un fragmentos de información, la síntesis de búsquedas que aparecen bajo hipervínculos. Según explican desde Google, cuando se hacen búsquedas de tres o mas palabras los fragmentos se alargarán para dar más información. El cambio se ha hecho porque, según Google, a menudo los términos de búsqueda complejos a menudo no incluyen información de todos los términos buscados.
El ejemplo que pone Google hace referencia a un usuario que está buscando información sobre la rotación de la Tierra, y específicamente quiere saber qué inclinación y distancia existe con respecto al Sol. La búsqueda, en este caso, sería larga, algo así como: “inclinación del eje de rotación y distancia de la Tierra respecto al Sol”. La nueva características sí que tendría en cuenta el contexto de todas las palabras de forma que el usuario encuentre lo que busca.
Una propuesta de reforma al programa de estudios de la escuela primaria de Gran Bretaña ha causado un revuelo en este y otros países.
Los planes, elaborados por el educador Sir Jim Rose, ex director de Ofsted, el órgano supervisor de la enseñanza, serán dados a conocer en abril, pero el diario The Guardian publicó un resumen el 25 de marzo.
El informe permite comprobar que la propuesta es un compromiso entre las diferentes orientaciones que pugnan por el control de la educación.
Entre las novedades gratas a los “modernistas” encontramos el estudio de blogs, Twitter, Wikipedia, sitios sociales y otros aspectos supuestamente superficiales de la red de Internet.
Los “tradicionalistas”, por su parte, se sienten reconfortados con novedades como el énfasis en el estudio cronológico de la historia, el desarrollo de la capacidad de escritura manual de los escolares y también de su aptitud para hacer cálculos mentales, en vez de utilizar la calculadora.
Los medios británicos han destacado una de las ideas llamadas a tener más repercusión: “La Segunda Guerra Mundial y la Reina Victoria no serán obligatorios”, según el título de The Guardian .
Esto provocó una conmoción, porque mucha gente interpretó que las futuras generaciones de británicos no sabrán nada de dos épocas fundamentales en la historia nacional.
En realidad, el autor de la reforma quiere evitar una duplicación que ha sido muy criticada en el pasado: esos dos temas, la guerra y la época victoriana, ya son enseñados en profundidad por las escuelas secundarias.
Además, las escuelas y los maestros tendrán más libertad para elegir los temas: los que quieran enseñar la época victoriana podrán hacerlo.
Hasta ahora, los programas de estudio han estado grabados a fuego.
Sir Jim Rose, descrito en perfiles periodísticos como un educador con “antenas políticas muy bien orientadas”, propone dividir la enseñanza primaria en seis áreas básicas:
Entre los elementos novedosos figura una atención particular sobre la relación de los niños con su entorno social.
Ya no basta con tratar de estimular el desarrollo infantil con clases de gimnasia o sesiones deportivas. Ahora también se dictarán clases sobre la relación con la familia y los amigos.
Habrá trabajos prácticos en que los niños aprenderán a “negociar” con sus pares y los adultos en diversas situaciones, así como las formas de reconocer y prevenir los actos de posible abuso, tanto físico como sexual.
Los comentaristas británicos coinciden en que Jim Rose, el autor de la propuesta, es un profesional muy ducho “que sabe cómo salirse con la suya”, según John O´Leary, ex editor de Educación del diario The Times .
“Salirse con la suya”, en este caso, es lograr respaldo político para la reforma de una actividad en la que virtualmente toda la población tiene opiniones muy firmes, ya sea como alumnos o como padres de alumnos.
“Ideoogías diferentes”
Peter Wilby, en un perfil publicado el año pasado por The Guardian , destacó la experiencia de Rose como jugador de rugby en un puesto, el de medio scrum , que es el nexo entre las diferentes líneas del equipo, formadas por jugadores muy distintos entre sí, física y mentalmente.
“Posiblemente a esto deba su habilidad para navegar entre ideologías educativas totalmente diferentes”, escribió Wilby.
El gobierno pidió a Rose un marco para que las escuelas se concentren en mejorar los estándares de lectura, escritura y manejo de los números, así como la introducción de cursos de idiomas extranjeros, que es una flagrante carencia en la educación británica.
En varios países europeos se enseñan idiomas extranjeros en las escuelas primarias, pero no en Gran Bretaña, donde mucha gente cree que los extranjeros deben aprender inglés y que con eso basta para entenderse.
los niños deberán tener una visión que les permita ubicar los periodos, sucesos y cambios que han estudiado en un marco cronológico, y comprender algunos de los vínculos entre ellos
Al mismo tiempo, el educador ha escuchado las presiones de quienes alegan que la enseñanza no puede dejar de lado la cultura en la que se imparte, y en la actualidad es evidente que los medios de comunicación de masas imponen el estilo y muchas veces el contenido.
Un número creciente de niños sabe utilizar una computadora antes de aprender a escribir. Desestimar esto no conduce a nada, opina Rose.
Otra novedad importante es la reversión de una reforma relativamente reciente, que restó importancia a la cronología en la enseñanza de la historia.
Con la excusa de que la comprensión de un hecho no tiene por qué estar vinculada con la fecha en que ocurre, la enseñanza de la historia en Gran Bretaña se desprendió virtualmente del devenir histórico.
Ahora, en palabras de Jim Rose, “al término de la primera etapa, los niños deberán tener una visión que les permita ubicar los periodos, sucesos y cambios que han estudiado en un marco cronológico, y comprender algunos de los vínculos entre ellos”.
Este razonamiento, tan natural para los educadores de hace algún tiempo (y todavía ahora en algunos países), suena ahora como una innovación, en una propuesta para la reforma educativa en uno de los países centrales.
A veces, se avanza mirando hacia atrás.
