Las empresas y organismos públicos podrían librarse del canon digital. Así lo ha puesto de manifiesto la Audiencia Provincial de Barcelona, que acaba de presentar una consulta al Tribunal de Luxemburgo, para esclarecer si el canon estaría infringiendo la normativa europea en esta materia. Por lo visto, la Audiencia defiende una postura en la que las empresas privadas, organismos públicos y profesionales, no deberían pagar el canon impuesto sobre artículos electrónicos, al distinguir copias privadas de los usos meramente laborales.
Pero la Audiencia Nacional no ha inventado nada. De hecho, la Comisión Europea había puesto en duda en repetidas ocasiones, la autoridad del canon digital aprobado por el Gobierno Español. Entre estas apreciaciones, estaba una que alertaba de que no todos los aparatos electrónicos tienen por qué destinarse a la copia privada, argumento en el que claramente se basa ahora la Audiencia de Barcelona.
Esta cuestión pre-judicial (así es como se llama la consulta a organismos superiores) tiene lugar después de que la SGAE denunciara a la empresa Padawan, dedicada a actividades informáticas, para exigirle el pago de dicho canon. Pero no sólo se ha puesto en duda el papel de las empresas en este asunto. Y es que la Audiencia tampoco ve claro que los usuarios particulares tengan que pagar indiscriminadamente este impuesto adicional, dado que no es demostrable que todo el mundo copie y distribuya material con derechos de autor. Ahora, sólo cabe esperar que el Tribunal de Luxemburgo se pronuncie, y nos explique de una vez por todas, si el famoso canon vulnera la legislación de la Comunidad Europea, y en consecuencia alguien tiene que retractarse. Sobre todo para evitar que algunos busquen trucos para evitar el canon a través de Internet.
Hewlett-Packard (HP), el mayor fabricante de ordenadores personales del mundo, informó hoy de que eliminará 24.600 puestos de trabajo como consecuencia de la integración en su estructura de Electronic Data Systems (EDS).
HP completó a finales del mes pasado la adquisición por 13.900 millones de dólares (25 dólares por acción) de EDS, una de las mayores empresas de servicios de tecnología e informática del mundo, a través de una operación anunciada el pasado mayo.
La compra es, por volumen, la mayor de la historia en el ámbito de las tecnologías de la información y la segunda en el sector tecnológico, después de la compra en 2002 de Compaq por parte también de la empresa estadounidense, que ascendió a 20.000 millones de dólares.
A HP le interesaba EDS para competir con IBM en el terreno de los servicios de tecnología e informática y juntas suman más de 320.000 trabajadores, así como operaciones en más de 80 países e ingresos anuales superiores a los 38.000 millones de dólares.
Hoy, apenas tres semanas después de anunciar el cierre de la adquisición, HP detalló en un comunicado la eliminación de 24.600 puestos de trabajo, así como la anotación de un gasto extraordinario de 1.700 millones de dólares en sus resultados del cuarto trimestre del año.
Ese recorte de puestos supone el 7,5 por ciento de la fuerza laboral conjunta de HP y EDS y se acometerá durante los próximos tres años en áreas como los recursos humanos, asesoramiento legal, actividad inmobiliaria y operaciones de tecnologías de la información.
La idea de HP es intentar reemplazar cerca de la mitad de los puestos que se pierdan con personal de consultoría y servicios que le permita extender su oferta en esos ámbitos y competir así en mejores condiciones con su rival IBM.
La firma estadounidense, que anunció esta medida tras el cierre de la Bolsa de Nueva York, acabó hoy la sesión a 45,33 dólares por acción, lo que supone un descenso del 3,5 por ciento, aunque en las operaciones electrónicas posteriores recuperaba un 0,6 por ciento.
La Guardia Civil ha desarticulado una red internacional de estafadores que ha defraudado más de 1,5 millones de euros durante este año a través del método conocido como phishing. Esta organización se dedicaba a suplantar páginas web de entidades bancarias para enviar correos masivos y obtener los datos y claves personales de los usuarios. En total han sido detenidas cinco personas, dos de las cuales son dos jóvenes de nacionalidad marroquí residentes en La Línea.
La operación, que ha sido denominada ISSA por la Guardia Civil, se ha desarrollado en las provincias de Cádiz, Málaga y Jaén. Mediante los métodos informáticos conocidos como phishing y pharming, esta red internacional de estafadores ha defraudado a unos 12.000 usuarios de España y también de Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Reino Unido.
Esta importante operación de la Guardia Civil se ha saldado con la detención de cinco integrantes de la red y la imputación de otras 20 personas que se dedicaban a duplicar sitios web de entidades bancarias y financieras para obtener los datos personales y bancarios, así como las contraseñas de acceso y números de tarjetas de los usuarios con el fin de falsificar dichas tarjetas y poder acceder a sus cuentas.
La Guardia Civil estima que dicha organización ha podido defraudar con ambos métodos más de 1,5 millones de euros en lo que va de año.
Las investigaciones comenzaron a principios de año cuando, el equipo de delitos contra el patrimonio de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Algeciras detectó que habían sido realizadas numerosas apuestas en diferentes administraciones de lotería a través de internet y mediante tarjetas de crédito falsificadas.
Los agentes de la Guardia Civil encargados de la investigación comprobaron que los cerebros de la organización utilizaban direcciones de IP desviadas a ciudades de Estados Unidos y Australia. “Esto dificultaba el trabajo de los agentes, aunque finalmente dieron con sus paraderos y se practicaron registros domiciliarios en las provincias de Cádiz, Málaga y Jaén”, explicó la Guardia Civil en un comunicado de prensa enviado ayer.
Los integrantes de esta red internacional de estafadores se habían especializado en falsificar tarjetas con los datos obtenidos mediante el método phishing, es decir, a través del envío masivo de correos electrónicos en los que, haciéndose pasar por entidades bancarias o financieras, solicitaban los datos y claves de acceso de multitud de usuarios a través de la red.
Posteriormente, con esas tarjetas falsas efectuaban numerosas apuestas en los portales de más de 70 administraciones de loterías de todo el territorio nacional. Según informó la Guardia Civil en la citada nota de prensa, en tan sólo cinco meses llegaron a apostar alrededor de 1,5 millones de euros mediante tarjetas falsas, obteniendo premios por valor de 130.000 euros.
Los detenidos en esta operación, con edades comprendidas entre los 18 y 28 años, son Y.E.M. y A.L., marroquíes y residentes en La Línea; F.J.S.P., natural y residente en Vélez (Málaga); M.D.O.M., natural y residente en Jaén; y F.J.B.C. natural y residente en Coín (Málaga).
Tanto los detenidos como las diligencias instruidas y los efectos intervenidos han sido puestos a disposición del juzgado número cuatro de Algeciras, que ha dirigido la operación.
Las investigaciones continúan abiertas. La Guardia Civil explicó que la operación, llevada a cabo por el equipo de patrimonio de la Unidad de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras, continúa abierta por lo que no se descartan que se puedan producir nuevas detenciones durante los próximos días.
Una mentira es una mentira. Ha existido siempre y siempre existirá. Nos enfrentamos a ella a diario. Por eso en las relaciones personales solemos estar alerta, precavidos ante ese omnipresente enemigo en la difícil tarea de la comunicación. En Internet esa cautela se nos ha olvidado. Uno de cada tres españoles se cree los bulos lanzados por la Red, según un estudio realizado entre 2.283 personas por la Asociación de Internautas. Somos ciberingenuos.
El grupo musical vasco La Oreja de Van Gogh tuvo que salir al paso de una de las mentiras que más han circulado por la Red: se difundió que daba parte de sus beneficios a ETA. “La cibermentira no es distinta de los bulos que encontramos a diario, el problema es que no es fácil encontrar el responsable, sobre todo cuando ese bulo se difunde a través de reenviados. Hay mentiras que incluso circulan años”, afirma el presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo.
¿Quién nos miente y, sobre todo, para qué? “Detrás de cada cadena de mails hay una importantísima base de datos. Reenviado tras reenviado, el ciberdelincuente que lanzó el mensaje se hace con las direcciones de millones de personas”, afirma Ofelia Tejerina, de la Oficina del Defensor de Internautas. “Ese paquete de correos alcanza grandes cifras en el mercado”. Algunas empresas los compran para enviar spam (correos masivos no deseados). Evitarlo es fácil.
Tejerina aconseja verificar la procedencia del contenido. Si una vez confirmado queremos enviarlo, lo mejor es incluir a nuestros contactos en la barra CCO (que oculta las direcciones de los destinatarios). “Los mails sin fecha o sin web de referencia suelen ser un indicio de falsedad”. Esas referencias son claves para encontrar al responsable, que sería investigado en caso de haber incurrido en el delito de injurias y calumnias. Para detectar y cortar las cadenas con engaños han nacido webs como rompecadenas.com.
Otro motivo es crear descrédito. Danone o Red Bull han sido víctimas de las mentiras más importantes que han recorrido España. En 2007 la empresa de yogures sufrió un boicoteo. “He recibido un mail de una fuente fiable que reproduzco: ‘El Actimel provee al organismo la bacteria L. Casei que el 98% de los organismos son capaces de generar por sí solos. Cuando se suministra por un tiempo prolongado, el cuerpo deja de elaborarla”. Danone colgó un desmentido en su web rápidamente para que no descendieran sus ventas. “Se trata de un bulo originario de Argentina y es totalmente falso. Ninguna autoridad sanitaria ha realizado tales las manifestaciones”.
Un hacker ha estado robando los datos personales y números de tarjetas de crédito de todos los clientes de la cadena hotelera Best Western en Europa desde 2007.
Durante doce meses, todos los datos de cada uno de los clientes de los más de 1.300 hoteles que la cadena Best Western tiene distribuidos por Europa, han sido extraídos por un hacker indio, según ha revelado una investigación del diario Sunday Herald.
El ataque, uno de los más graves de la historia en cuanto a magnitud y alcance, afecta a unas 8 millones de personas que se han alojado en los hoteles de esa compañía a lo largo del año.
Un hacker indio consiguió desbloquear el sistema de reservas del hotel, accediendo remotamente a la base de datos del mismo y puso en venta la información de cómo acceder a este sistema a través de una red controlada por la mafia rusa. Los datos extraídos incluyen la información completa de los clientes, dirección personal, números de teléfono, detalles de la tarjeta de crédito y puesto de trabajo.
Según explica Jacques Erasmus, un ex hacker que ahora trabaja para la firma de seguridad Prevx, se trata de un gran golpe. “Hay gran cantidad de bases de datos de varias compañías hackeadas y que están en venta online, pero el volumen y la calidad de información que ha sido robada de Best Western es excepcional”.
Aunque el agujero de seguridad fue cerrado inmediatamente por los técnicos de Best Western cuando el diario alertó a la compañía el pasado viernes, los expertos temen que la información haya sido ya usada para ataques delictivos. “Best Western desactivó el sistema inmediatamente. Por el momento estamos trabajando con nuestros socios que se encargan de las tarjetas de crédito para asegurar que todos los procedimientos relevantes se cumplan y que los intereses de nuestros clientes estén protegidos”, ha dicho un portavoz de la empresa.
La publicación señala que el hacker indio consiguió infectar el sistema de reservas de Best Western con un virus troyano que registró las claves para entrar. En cuanto un trabajador de la compañía utilizó su nombre de usuario y contraseña, el hacker consiguió la información para conectarse remotamente sin ser descubierto.
“Las grandes compañías utilizan antivirus para proteger su infraestructura, pero el problema de este sistema es que estos productos sólo detectan alrededor del 60 por ciento de los ataques que hay. En las manos justas, los virus pueden atravesar los programas, y esto es lo que ha pasado aquí”, ha explicado Erasmus.