La Comisión Europea abre dos nuevas investigaciones por posibles prácticas contra la competencia con aplicaciones de Office y su navegador.
Los esfuerzos de Microsoft para mejorar sus relaciones con las autoridades reguladoras del mercado europeo parecen caer en saco roto. En octubre del año pasado, Redmond no sólo decidió compartir información de interoperabilidad de su sistema Windows, sino que renunció a la apelación de la sentencia que la condenaba a pagar 497 millones de euros.
Sin embargo, la Comisión Europea ha anunciado la apertura de dos nuevas investigaciones contra la compañía de Steve Ballmer. La primera de ellas intenta aclarar si Microsoft ha utilizado su dominio de los segmentos de procesador de textos y hoja de cálculo para hundir a sus rivales.
La segunda investigación tiene relación con el navegador de Internet que la compañía incluye en su sistema operativo. La acusación es similar, pero en este caso surge por la demanda presentada por el navegador Opera, que acusa a Redmond de abuso de posición dominante en el mercado.
Microsoft ha asegurado que dará todo su apoyo a las investigaciones. Según un comunicado citado por Bloomberg, la compañía afirma que “estamos comprometidos en asegurar que Microsoft opera de acuerdo con las leyes europeas y nuestras obligaciones según se establece en la sentencia de la Corte Europea de Primera Instancia de septiembre de 2007”.
Por su parte, la Comisión Europea afirma que “el inicio de los procedimientos no implica que la comisión tenga pruebas de ninguna infracción. Sólo significa que la comisión seguirá investigando el caso como un asunto prioritario.”
Opera ha presentado una demanda contra Microsoft acusando a la empresa de Redmon por un supuesto caso de monopolio con Internet Explorer, el navegador de la compañía dirigida por Steve Ballmer.
Al parecer, Microsoft estaría infringiendo las leyes de la Comisión Europea sobre competencia, al estar vendiendo Explorer de forma conjunta con el sistema operativo Windows.
Lo que Opera pretende es que Microsoft comience a vender ambos productos por separado, ya que está vinculando Explorer al monopolio de Windows y además, según la pequeña compañía noruega, está negándose a cumplir los criterios aceptados por la idustria con respecto a esta cuestión.
Según el abogado de Opera, Thomas Vinge, “al vincular su producto Internet Explorer al monopolio de su sistema operativo Windows y negándose a implementar con lealtad los criterios abiertos aceptados por la industria, Microsoft está privando a los consumidores de una verdadera elección de navegadores”.
El Presidente de Microsoft sigue con su particular cruzada en contra de Linux acusando a sus desarrolladores de apropiarse de patentes de Microsoft.
Novell es bueno, Red Hat es mala. No lo dijo así, pero poco le faltó. Steve Ballmer, en el curso de una conferencia celebrada en Londres volvió a cargar contra Red Hat, una de las grandes de Linux que se ha mostrado contrario a los pactos que Novell y otros desarrolladores de Linux han firmado con Microsoft.
“La gente que utiliza Red Hat, al menos por respeto a nuestra propiedad intelectual, debería tener la obligación de compensarnos”, dijo Ballmer.
Durante la conferencia, Ballmer aprovecho la ocasión para felicitar a Novell por el reconocimiento que esta compañía ha hecho de la propiedad intelectual de Microsoft. Insistió, además, que todos los grandes jugadores del software libre deberían firmar pactos similares no solo con Microsoft sino también con otras compañías que detentan patentes y que están siendo de una manera u otra violadas.
Microsoft insiste en que al menos 235 de sus patentes son violadas por desarrolladores Linux. Aquellos que se acogieron al acuerdo entre Novell y Microsoft están libres de cualquier procedimiento legal.
No sucede lo mismo con Red Hat que denunció el acuerdo e insistió que el pago de licencias por el uso de estas patentes perjudica la innovación e imposibilita la existencia de empresas independientes de desarrollo.
Microsoft le ha dado cinco meses más de vida a Windows XP, el sistema operativo al que tiene que sustituir el nuevo Windows Vista. En un principio, la compañía de las ventanas iba a dejar de vender XP el 31 de Enero de 2008, pero ha ampliado el plazo hasta el próximo 31 de Junio. Los de Redmond argumentan que los usuarios necesitan más tiempo para actualizarse. Traducción del marketing al español: el nuevo Vista no termina de convencer.
Una decisión que se veía venir, teniendo en cuenta la demanda de los usuarios, especialmente los de negocios pequeños y medianos. Los fabricantes de ordenadores fueron los primeros en darse cuenta de la tendencia. En Abril, Dell volvió a vender ordenadores con Windows XP preinstalado, y con el tiempo otras firmas han hecho lo mismo.
Mike Nash, Vicepresidente Corporativo de Producto de Microsoft, piensa que “quizás fuimos un poco ambiciosos al pensar que sólo era necesario tener Windows XP disponible hasta un año después del lanzamiento de Windows Vista”. Lo cierto es que Microsoft siempre ha mantenido vivos sus sistemas operativos hasta cuatro años después de lanzar sus sucesores. Pero en esta ocasión acortaron el plazo, ya que entre XP y Vista pasaron cinco años. El problema es que, visto lo visto, fue una decisión errónea.
Esta medida podría afectar a los planes de futuro de Microsoft. Su última apuesta, Windows Vista, no encuentra el impulso que necesita, y en dos años tiene que dar paso a su sucesor Windows 7 (conocido en un principio como Vienna). Ahora alargan la vida del predecesor, incluso hasta el 2010 en el caso de la versión para “mercados emergentes”, llamada Window XP Starter Edition. El margen de maniobra se acorta.
Mientras tanto, aquellos que ya se han cambiado a Vista no dejan de reportar problemas: impresoras que no funcionan, CDs y DVDs que no se dejan leer, iconos un poco locos, problemas con programas y accesorios… Si eres de los que ya se han “actualizado” y tienes algún problema, pasate por nuestro foro y quizás podamos ayudarte.
La mayoría de los usuarios de ordenadores tiene instalado Windows XP pero sólo 3 de cada 10 cuenta con la memoria RAM (Memoria de Acceso Directo, en sus siglas en inglés) básica para poder trabajar de forma fluida, según una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en colaboración con las Organizaciones de consumidores del Grupo Euroconsumers, de Italia, Portugal y Bélgica, a 4.000 usuarios sobre el grado de satisfacción y fiabilidad de ordenadores portátiles y de sobremesa, publicada hoy.
Según se desprende del estudio, sólo el 28 por ciento de los equipos de sobremesa y el 23 por ciento de los portátiles superan los 512 megabytes de memoria, la mínima según la OCU para trabajar de forma “más o menos rápida” con los programas de oficina actuales pero insuficiente en el caso de los multimedia.
Respecto a la marca del ordenador, un 16 por ciento de los usuarios encuestados con un equipo sobremesa lo identifica como ‘clónico’, es decir, como un ordenador ensamblado con piezas de distintos fabricantes. Por su parte, el 14 por ciento de los encuestados dispone de un HP Compaq (en el caso de los ordenadores de mesa) y un equipo Acer HP Compaq o Toshiba (en el de los portátiles).
En cuanto al grado de antigüedad del equipo, un 14 por ciento con ordenador de sobremesa y un 17 por ciento de los portátiles no dispone de lector de Compact Disc y sólo un 12 por ciento dispone de una impresora láser.
La OCU también preguntó por la fuente de información elegida por los usuarios para comprar su ordenador. En este sentido, 7 de cada 10 se dirigen a las tiendas especializadas en informática si van a adquirir un ordenador de sobremesa y a grandes almacenes en el caso de los portátiles (6 de cada 10), aunque ambos coinciden en valorar más la información recibida por amigos, familiares, revistas especializadas y páginas Web del fabricante que la proporcionada por el vendedor a la hora de adquirir un equipo.
Por último, respecto al grado fiabilidad y satisfacción, los usuarios prefieren los ordenadores portátiles y confían en Sony y Apple como las compañías con menor número de averías y en Apple, Sony y Asus en cuanto al grado de satisfacción. Los ordenadores de sobremesa por su parte, prefieren Jump y Apple y se muestran más satisfechos con Apple, Fujitsu, Siemens, PCBOX y MEDION.